ISIS Mis primeras experiencias como Domme

Mi perrito: Segunda Sesión con Isis parte VII

Tercera sesión y experiencia real como Domme.

Este relato y los sucesivos de esta saga son escritos por ellos; los sumisos y con partes mías que irán en paréntesis para diferenciarlos.

Quizás me iba a ganar un castigo pero mis instintos insistían en seguir acariciando cada centímetro de su cuerpo, comencé por la parte superior de su espalda y fui deslizando suavemente mi mano hasta sus divinas nalgas, pero quería más, quería sentir aún más de la Señora Isis, por lo que decidí comenzar a acariciar su ano, la excitación inundaba mí mente, era como estar en la más lujuriosa de mis fantasías, el sudor de nuestros cuerpos fundiéndose, mientras la Señora Isis me besaba, en ese preciso momento, solo existíamos ella y yo, nada más, tenía importancia y nada podían alejar a mi mente de ese lugar en ese momento.

En ese momento mi corazón estaba acelerado como nunca, y pensé que mi deber era darle un momento tan placentero como ella me lo estaba dando a mí (Isis: el momento placentero me lo dio nada más salir del hotel y asustarme, ya empezó a darme ese placer con su entrega devoción. Cada situación o juego yo lo disfruto , gozo, excito y me pone feliz soy una bomba de endorfinas), por lo que comencé a introducir mis dedos en su culito, pero nada más comenzar, recibí un fuerte mordisco por parte de la señora Isis un fuerte mordisco que me hizo retirar mis dedos, “quizás esa era su forma de decirme que no tenía permiso para meter mis dedos ahí” pero, sin un poco de picardía no se puede estar seguro del todo, quizás el mordisco solo había sido por la excitación. (Isis: esa picaresca que no tuvo al ponerme el strapon, sería que en ese momento lo miraba esperando que haría. Un mordisco sí, por tocar si permiso, por hacer sin ordenar le. Si no hubiera llegado a apartar los dedos le habría mordido tan fuerte como para quitarle o hacerle sangre.)

Pude percibir su excitación, su respiración se agudizaba hasta ponerse al unísono con la mía, y mientras jugaba con su colita no podía evitar besarla, besar sus labios, su cuello, su hombro y se me escapó un pequeño mordisco, seguido de un pequeño chupetón (Isis: de mordisco nada, creo que la excitación del momento pensase en hacerlo, pero yo no note nada, eso sí un leve chupetón, que me gustó mucho. Unos de mis puntos de excitación aparte de acariciarme en el pelo es parte de atrás del cuello ese mordisco o unos simples besos mi piel se eriza, se ruboriza y sin poderme resistir me encojo. Así que en ese momento del supuesto mordisco o chupetón me quedé sin fuerzas para responder), con la otra mano comencé a acariciar también su pecho, cuando menos lo esperaba, me mordió la lengua.

Ese momento, en el que te muerden la lengua, es un momento placentero y doloroso por igual, “quizás un poco más doloroso jajaja para que nos vamos a engañar” no soy una persona que realmente disfrute con el dolor, pero si disfrute en ese momento de ver de cerca la expresión de la Señora Isis que dejaba claro quién mandaba, y no sólo eso sino, que también se veía que lo disfrutaba, lo que no tengo claro es, si disfrutaba más de ponerme en mi lugar, o de verme tratando de quejarme mientras mordía mi lengua. (Isis con lo que me gusta morder y tocar no sé cómo es capaz de dejarme un cacho de él en mi boca. Fueron las dos cosas no haces o me tocas sin que yo diga, además de que verle intentar sacar la lengua de mis dientes sin que llegase a destrozársela por que apretar apretaba fuerte)
Durante un rato fui desconfiado a sacar mi lengua demasiado a la ligera, para evitar ser mordido de nuevo, también cambié mi mano.

Poco a poco y sin darme cuenta, mi fuerte respiración se iba agudizando y mientras seguía presionando su espalda para tenerla aún más pegada a mí, entre besos, surgió la risa, un beso sonoro fue el causante, ambos fuimos incapaces de no sonreír en ese momento. (Isis: ese beso sonó hasta en la habitación de al lado, era inevitable reírse sobre todo por el momento. Las risas hacen que aparte de ser domina y sumiso fuésemos cómplices en todo momento, que existiese algo más que una simple sesión esporádica)

Mas tarde, ese sonido ni dejaría de producirse y con ella una pequeña sonrisa se dibujaba en mi cara, y hablando de mi cara, esa fue la siguiente zona en la cual hizo hincapié la Señora Isis, como es esto posible en una sesión, muy sencillo, su siguiente orden fue que tenía prohibido abrir la boca, se sentó en mi cara, mi nariz entre sus nalgas, y podía notar sus flujos vaginales, en mis labios, ahora entendía porque me ordenó no abrir la boca, pero ciertamente lo estaba deseando para poder volver a saborear cada gota de esos fluidos corporales que se escapaban de su interior. (Isis: quise hacer el facesitting, y quien mejor que él. Mi primera vez y tenía un poco de miedo por si lo asfixiaba, aunque se y de reconocer que en estos casos siempre me quedo corta, más que nada también porque no llegas a ver la cara. Boca cerrada no tenía permiso para saborear o comer coño. Tumbado ya intente que mis nalgas taparan lo justo el coño tapara la boca y mi ano en su nariz)

Pronto comenzó a faltarme el oxígeno, por más que trataba de respirar me era imposible a través de mi nariz y teniendo prohibido abrir la boca la cosa se dificultaba, en nada la falta de oxígeno me obligó a moverme, para tratar de respirar antes de asfixiarme, cuando ella me vio apurado me permitió respirar eso sí, ni un segundo tardo en volver a sentarse en mí, trate de concentrarme y tranquilizarme para ahorrar oxígeno y aguantar lo máximo posible, pero tranquilizarte cuando estás tan excitado y a la vez falto de oxígeno no es tarea fácil. (Isis: Lo hice tres veces no más, ante la situación de no saber el aguante, realicé dos cosas en la primera vez estuve yo aguantando el aire y contando, mientras a su vez miraba como en un momento empezaba a removerse por la falta de aire incluso hacia pequeño ruido. Se que yo de aguante de aire tengo poco por mis clases de natación, pero él al ser deportista debería aguantar más, después de contar lo dejaba un rato. Así realicé las tres veces.)

No sé durante cuánto tiempo se repitió está situación, trataba de aprovechar al máximo cada respiro que me daba por pequeño que fuese, pero tener el culo de una Diosa en la cara y poder saborear sus fluidos en mis labios no ayudaba a la concentración, y que no único que pudiera ver cuándo se separaba un poco de mi cara fuero sus preciosas nalgas y sus labios vaginales tampoco, pero aguante como puede tras excitación y falta de oxígeno, el tiempo que a ella le pareció necesario “aún sigo pensando que de haber podido abrir la boca ambos podríamos haber disfrutado aún más ese rato”

Lo siguiente…


continuara…

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