ISIS Mis primeras experiencias como Domme

Mi perrito: Segunda Sesión con Isis parte VI

Tercera sesión y experiencia real como Domme.

Este relato y los sucesivos de esta saga son escritos por ellos; los sumisos y con partes mías que irán en paréntesis para diferenciarlos.

Cuando llegué, aún se encontraba descansando, así que me desvestí y me tumbe de nuevo en mi lugar a esperar que se despertase, cosa que por suerte no tardo demasiado en suceder, cuando esto ocurrió volvió a acariciarme, me preguntó que tal había desayunado y estuvimos hablando un poco, pronto descubrió que tenía más cosquillas de las que ella pensaba “lo cierto es que tengo demasiadas cosquillas en demasiadas partes de mi cuerpo” poco a poco la cosa se fue calentando de nuevo. (Isis: bonita estampa abrir los ojos y verle ahí en el suelo tan relajado y tranquilo después de lo que paso ayer. El cuarto parecía una batalla campal de objetos y chismes por todos lados, ya no sabía lo que había ni donde estaban las cosas. Estire mi mano ya que él se encontraba cerca de mi cama y empecé a acariciarle empezado por el pelo, mi dedo recorría su espalda siguiendo la línea de la columna, para ello tuve que incorporarme de nuevo y llegue a ver y percibir que él ya estaba dispuesto a empezar. Su polla estaba erecta, toda tiesa esperando que fuese por ella o tal supiese que yo ya me desperté con ganas de tenerle otra vez)

La Señora Isis abrió la cortina para que pudiesen vernos desde el hotel de enfrente, “ciertamente al principio mi mente me hacía pensar, si alguien nos estaría viendo, y me hacía sentir avergonzado, pero sin duda era una sensación que también me excitaba, eran una de esas sensaciones contradictorias que me gustan tanto “colocó de nuevo el succionador de vacío en mi pene (Isis: La excitación que me da que nos vean , no la posibilidad, sino que miren. Que puedan excitarse los que nos miren o la vergüenza en sus rostros cuando les miro. Ya dejé claro que no me quedé muy convencida de su utilidad) esta vez quería saber qué es lo que sentía con el puesto que ella no lo podía probar y sentir lo mismo por razones obvias “a ella le gusta probar las cosas en si misma antes de hacerlas para saber que se siente y saber cuándo y cómo usarlo”.

Le explique que dependía un poco de la presión hasta cierto punto solo notas presión sobre todo en la base y en la punta lo cual a mi parecer es bastante excitante pero si sigues aplicando o aumentando la presión, sientes como se clava el aparato en la base de pene, y como lo que antes era placentero se volvía incómodo e incluso doloroso, siguió jugando un rato con ese succionador aumentando y disminuyendo la presión a voluntad y observando mis reacciones, este momento me fascinó, no solo el hecho de que ella tuviese el control sobre si hacerme sentir presión, placer, relajación, lo que más me fascinaba era ver su cara, estaba totalmente concentrada, ensimismada.

Cogió en strapon y me pidió que se lo colocase, ya que el strapon era doble, tenía una parte en la parte interior para ella y las exterior lógicamente para mí, bromeé sobre la posibilidad de intercambiarlos ya que la parte interna era más pequeña que la externa y… tras la anterior experiencia con un strapon, no estaba nada seguro de esto, ya que la vez anterior me abrumaron mucho todas las sensaciones que me provocó el strapon, lógicamente la respuesta fue que no, pero ya lo esperaba, solo buscaba ver su reacción. (Isis: le di el strapon para ver y admirar como lo ponía, ver su cara, como lo hacía y si intentaría tocar más o tocar menos. Metí las piernas mientras él lo sujetaba, lo subió con lentitud y pulcritud intentando tocar lo mínimo posible. Abrí las piernas y dejé a la vista todo mi coño para tuviera la seguridad de donde debía meterlo. No sé si es porque es joven que me tiene demasiado respeto, aunque mirar miró. Pero ni acercó su mano al dildo para cogerlo e introducirlo dentro de mí vagina y mucho menos su mano rozo mi entrepierna, menos aún mi coño. Lo subió sólo por la goma de mi cadera estirando hacía arriba hasta que percibió que estaba bien puesto)

Lo primero como no, fue lubricar el strapon con mi saliva, esto no creo que me lo pidiese solo por el hecho de lubricarlo, también pienso que le excita verme en esa posición, lamiendo el strapon, a mí en cambio lo que me excita de esa práctica es cuando ella coge total control, y me fuerza a chuparlo como ella quiere, y me fuerza a tragarlo entero, aunque también es cierto que ese punto en el que te da la arcada no es mi preferido, pero si a ella le gusta, es mi deber cumplir su fantasía.

Por suerte para mí solo llego hasta ese punto un par de veces, una vez bien lubricado el strapon me ordeno colocarme a cuatro patas, apoyado sobre la cama, ella se encargó de lubricar mi ano con su saliva y comenzó a penetrarme (Isis: Ya es habitual decirlo, ¡pero como me costó! Este no es mi strapon habitual que es de uno, este tenía dos dildos y para que se adapte bien es de gomas no de cintas como el mio. Por eso esté era como que no se ajustaba bien o no estaba tan bien asentado, ajustado a mi cuerpo. AL ser el consolador muy blando eso si manejable y tener el ano cerrado se me doblaba y era casi imposible introducirlo. Hasta que lo conseguí), poco a poco, fue aumentando la velocidad, yo no podía evitar irme un poco hacia delante con cada embestida, hasta acabar mordiendo el propio colchón de la cama, lo cierto es que me estaba gustando más que la vez anterior.

-acuéstate sobre la cama- me ordenó ella, yo me acosté boca abajo con la idea de que seguiría con el strapon y la forma de que pueda acceder mejor a mi culito era poniéndome boca abajo, pero pronto ella me corrigió colocándome boca arriba y colocó cojines en la parte lumbar de mi espalda para elevar la altura de mi cadera, abrió mis piernas colocadas sobre mí mismo de modo que tanto mi culo como mi zona genital en general, se quedaba totalmente expuesta para la Señora Isis. (Isis: por supuesto quería verle, ver su cara y lo primordial me la estaba dando el strapon al estar así de blando. E incluso mi sensación no era la de poder, estaba la verdad rara y pendiente al dichoso dildo por eso cambie de posición y adaptarla más a mi comodidad.)

De nuevo lubrico mi ano con su propia saliva y volvió a follarme con el strapon, esta vez las sensaciones abrumadoras de la primera vez no tuvieron lugar por tanto lo disfruté bastante más, además poder ver a la Señora Isis gozar de su poder, era mucho más placentero que el propio strapon, sus movimientos, sus gestos, su expresión, todo era hipnótico para mí en ese momento. Quizás nunca llegue a apasionarse la práctica del strapon pero lo que sí que tengo muy claro es que habría estado horas haciéndolo, y quizás así ocurrió. (Isis: yo agarrada a sus piernas penetrandole, entrando y saliendo y a su vez mi dildo se descolocaba y se movía dentro de mi dándome placer triple. Hubo un momento que quise hacerle ejercicio y ya placer y risas. )

Lo cierto es que cuando he estado sometido por la Señora Isis, he perdido totalmente el control del tiempo, no sé si pasan horas o minutos, solo sé que quiero alargar ese momento lo máximo posible, para ser sinceros tengo lagunas en la memoria, y no logro recordar el momento exacto en el cual se quitó el strapon pero si recuerdo como la cosa fue calentando su cuerpo y el mío frotándose sin descanso, nuestros labios entrelazándose, trate de acariciar su cuerpo, pero apartó mi mano hacia un lado, reteniendo la, pero al momento fue retirando esa presión y liberando de nuevo mi brazo. (Isis: He de reconocer que en ese momento retuve mi libido mi fuego interior sexual, tanto por mi situación o posición de domina. Pero mi cabeza mi cuerpo me pedía que me subiese encima y me lo follase como si no hubiese un mañana y dejar sentir , poder sentirle un poco más dentro de mí y no solo del mental, que lo estaba en todo momento sino también el físico. Que opináis ¿DEBI TENER SEXO A PESAR DE SER LA DOMINANTE?)

Quizás me iba a ganar un castigo…


continuara…

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